Asociación Jesús Obrero
"Contribuyendo al Buen Vivir"
Premio Nacional Ambiental 2015 – Antonio Brack Egg PREMIO: Acción Frente al Cambio Climático.

Historia


1969 – 1970: La llegada a Quispicanchi
En 1969, la Compañía de Jesús recibe del Arzobispado del Cusco el encargo de ocuparse pastoralmente de Quispicanchi, una de las provincias más pobres del Sur Andino peruano. Son los años del Concilio Vaticano II y de la “opción preferencial por los pobres”. Los primeros jesuitas llegan a la parroquia de Urcos, con la intención de trabajar en el ámbito pastoral. Durante dos años la experiencia no fue otra que la parroquial. La juventud de los sacerdotes, la inquietud por lo andino y sus gentes, los llevó a plantearse un paso más allá de la actividad pastoral. La opción por los pobres y la lucha contra su exclusión planteó la necesidad de un trabajo por el desarrollo de la Provincia. Los resultados de dos estudios, uno antroplógico y religiosos del P. Marzal y otro socio-económico del P. Monteverde, concluyen que hace falta un centro de capacitación ocupacional que supla las carencias de un sistema educativo carente de medios e incompleto. El 1 de abril de 1971 se consigue un Decreto Directoral con el que comienza a funcionar un Centro de Capacitación, origen de lo que luego será el CCAIJO.

1971 - 1977: La educación ocupacional
En 1971 se crea “Centro de Capacitación Agroindustrial Mixto Jesús Obrero”, mediante resolución de la Quinta Región y fue la primera y única aprobación oficial específica que tuvo CCAIJO hasta hace muy poco. Las comunidades y los vecinos de Andahuaylillas alentaron desde un inicio la constitución del Centro. Gracias a su aporte económico y humano se construyeron los primeros locales, con lo que en octubre de ese año comienzan a funcionar algunos cursos de manera informal: electricidad, mecánica y carpintería. Hasta aquel momento se había reconocido la prioridad de lo agropecuario, pero no hubo capacidad técnica y financiera para desarrollarla hasta 1973. La Reforma Agraria y el nuevo rol asignado al campesino, plantean a CCAIJO la necesidad de formular una propuesta de educación técnica para el ámbito rural que potenciara el protagonismo de este sector. Desde el trabajo educativo se cuestionan el conjunto de la sociedad: la economía, la política, la cultura y la religiosidad. La preocupación por el mundo andino es permanente pero todavía intuitiva y poco ordenada. El CCAIJO se acerca e inserta en las comunidades campesinas, descubriendo en ellas el eje que estructura la realidad de la zona.

1978 - 1989: Expansión del CCAIJO hacia el campo
La política agraria durante los años ochenta fue una sucesión de reformas de la Reforma. El CCAIJO, mientras tanto, busca adaptar su trabajo a las demandas del entorno. En 1977 se crea el equipo de Técnicas Agrícolas y el de Aspectos Poblacionales (salud, familia) con la intención de responder más adecuadamente a necesidades de las comunidades. No se abandona la capacitación técnica pero sí se modifica el beneficiario principal. La comunidad campesina pasa a ser el punto de articulación del proyecto educativo en torno a acciones agropecuarias y de salud. Con el funcionamiento de la sede de Ocongate en 1978, los programas y acciones en campo adquieren mayor vitalidad. La propuesta se centra en el desarrollo de la comunidad campesina desde sus propios recursos. El trabajo educativo complementa la capacitación técnica con proyectos sociales de base económica, desde donde se van consolidando algunas propuestas productivas y organizativas. Junto a ello, hay una reflexión continua sobre el quehacer educativo, tratando de que éste responda realmente a la realidad campesina, lo que significa profundizar más en su conocimiento. Los equipos pasan semanas enteras en el campo trabajando y conviviendo con las comunidades. Toda esta etapa está condicionada por el inicio de la crisis general en el campo, que repercute tanto en la propuesta institucional como en las políticas de desarrollo para la zona. A finales de los ochenta se va dando forma al que será el eje central de la propuesta de CCAIJO durante los siguientes años: la revalorización de lo andino desde las propias capacidades.

1989 - 1995: El ordenamiento y la maduración
Durante la década de los noventa el campo peruano sufre las consecuencias del ajuste estructural, aplicado por Fujimori. El trabajo durante estos años tiene dos etapas: una primera, fuertemente marcada por la ausencia del Estado, en la que la CCAIJO amplía considerablemente su campo de acción tras los cambios políticos y económicos nacionales; y una segunda en la que comienza un proceso de reordenamiento institucional y que coincide con una tímida reaparición del Estado. Son, por tanto, años de ordenamiento y de expansión, tanto geográfica como organizativa. CCAIJO se convierte en un referente para la provincia, y reacciona asumiendo un papel que realmente no le correspondía. En 1989, animados por la perspectiva de casi veinte años de trabajo, se acomete una evaluación institucional. La idea era analizar el conjunto del trabajo durante aquel tiempo para poder plantear las líneas de futuro. Todo el CCAIJO se vuelca en un análisis que tendrá entre sus frutos el plantear la necesidad de realizar una planificación institucional e implementar un sistema de Monitoreo y Evaluación, símbolos ambos del proceso de maduración al que ingresaba CCAIJO.

1996 - 2000: La primera planificación estratégica institucional
En 1995 comienza el proceso de planificación, que tiene como resultado el Programa Marco de Proyectos y el Plan Estratégico Institucional (PEI) 1996-2000. La Misión institucional, que había ido tomando forma desde hacía algunos años, se centra en la “expansión de las capacidades de la población” como medio para que sean protagonistas de su propio desarrollo y superar así la exclusión. La reaparición del Estado permite percibir la necesidad de desarrollar una política de relacionamiento institucional con los demás actores que intervienen en la provincia. Lo más valioso de esta etapa es el ordenamiento interno institucional y el hacer explícito las limitaciones que tenemos en cuanto a lograr el desarrollo integral en los espacios de intervención elegidos. Esto nos obliga a revisar y precisar, entre otras cosas: cuál es nuestro rol, cómo intervenimos, cómo nos relacionamos con el entorno (Estado, Gobierno Local, beneficiarios), redefinir nuestras estrategias y el espacio de actuación Institucional.

2001 – 2005: La segunda planificación estratégica institucional:
En el 2000, CCAIJO formula la segunda planificación estratégica institucional, cuya Misión se resume en “la lucha contra la pobreza”. La pobreza en la provincia es un círculo vicioso que, además de tener efectos graves sobre la calidad y niveles de vida de los pobres, afecta las posibilidades de crecimiento económico y la estabilidad social y política. Las familias que enfrentan una situación de pobreza se ven afectadas por un conjunto de secuelas: la desnutrición, incidencia de enfermedades, problemas de aprendizaje, baja expectativa de vida, baja calificación de la mano de obra, etc. Desde CCAIJO nos planteamos contribuir a superar estas deficiencias en un trabajo conjunto con los gobiernos locales y demás instituciones públicas y privadas presentes en la provincia. La historia de CCAIJO ha sido una continua adaptación a las necesidades que plantea la población de Quispicanchi y su entorno. Desde el inicio de nuestro trabajo, la flexibilidad es una de las características que más hemos cuidado y valorado, lo que nos ha permitido responder a las diferentes situaciones del entorno. Nos ratificamos en que nuestra Institución es y debe ser funcional a las necesidades de la provincia de Quispicanchi.

ccaijoperu@gmail.com | 51- 84 - 307211 | 791058
Asociación Jesús Obrero - CCAIJO - 2015 brmcperu